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FACES COFFEE

FC/001 · Disponible

Castillo
Lavado de doble fermentación

15,40 € – 59,40 €

Precio final15,40 €

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Formato
Grano o molido
Unidades
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El Castillo de Alejo, cultivado en Finca Alto Bonito (Quindío) a 1.700 msnm, es un lote claro y bien estructurado. Su lavado de doble fermentación —flotación, despulpado y oxidación con mucílago antes del secado al sol— construye una taza fresca y limpia.

En taza: manzana roja, caramelo, azúcar de caña y cítricos, con acidez media y buen equilibrio. Funciona igual de bien en espresso que en métodos de casa.

Historia y ficha de este café
Productor
Alejo Marín
Finca
Finca Alto Bonito
Región
Quindío, Colombia
Altitud
1.700 msnm
Variedad
Castillo
Proceso
Lavado de doble fermentación
SCA
85 · Daniel Gómez (Q Grader & CVA)
Notas
Manzana roja · Caramelo · Azúcar de caña · Cítricos
Certificación
Rainforest Alliance

Faces behind FACES

Alejo, Finca Alto Bonito

Cómo conocimos a Alejo

Conocimos a Alejo buscando al culpable del café que nos había enamorado en la cafetería de Juan en Salento, La Casa. Alejo nos abrió la puerta de su finca, conocimos a su madre y nos enseñó el pequeño paraíso que tiene. Más allá del café, con Alejo tenemos una amistad: nos une la pasión por la naturaleza.

Sobre la finca

Sobre la finca

Alejo trabaja un modelo agroforestal: en su finca conviven muchas más especies además de los cafetos. Eso significa mayor regeneración y contribución al suelo, más equilibrio y menos eficiencia empresarial —tiene un menor ratio por hectárea, pero un ecosistema más vivo—. Cuenta con la Rainforest Alliance, un sello comprometido con las buenas prácticas sociales y de impacto.

Sobre el café

Sobre el café

Alejo trabaja su finca desde la innovación: solo trabaja con procesos —fermentados, oxidaciones— para controlar las texturas y propiedades sensoriales del café. Tiene cinco variedades. Su Castillo, una gran representación del café colombiano, lo procesa en honey o en lavado de doble fermentación, dándole a una variedad representativa una personalidad distinta: refuerza los matices a fruta madura y realza la acidez cítrica característica de los cafés del Quindío.